Dolor de cabeza más o menos constante desde ayer. El calor no ayuda. La vida, supongo, tampoco ayuda. Los gatos han estado calmados hoy. Plinio maulla para que lo sigan y luego huye despavorido. Gonta duerme. Acabo de lavar los platos y limpiar la arena de los gatos. El cuento de hoy, también de terror, va de dos primos en expedición geológica en la costa del sol o la costa brava que encuentran una casa de veraneo abandonada y la ocupan por un par de días.