Cuando pienso en dolor pienso en el ardor al orinar luego de la circuncisión. Pienso que el dolor era tanto que hacía fuerza para contenerme y cuando orinaba era contra mi voluntad y en mis pantalones, todavía intentando aguantar a como diera lugar la presión de la vejiga. Recuerdo la vergüenza y el olor de regreso a la casa en el bus escolar. También recuerdo a la profesora consternada, mirándome sin saber qué hacer. Quitarme la ropa y bañarme también dolía.