Despierto a las cuatro. Creo que tenía un mal sueño. Recuerdo que salía Mercedes. A las cuatro y cuarenta y cinco me levanté y me bañé. Luego volví a la cama e intenté leer noticias. A las seis y media me vestí. Tomamos café y pasteles dulces de arroz rellenos de fríjol de desayuno. En el episodio de ayer de Bob’s Burgers la hija mayor, Tina, cumple trece años y quiere una fiesta de cumpleaños donde pueda besar a su vecino. Bob no tiene dinero para organizar una fiesta así que acepta un empleo nocturno como taxista. Durante sus jornadas nocturnas conoce a un grupo variopinto de personajes que incluye un trío en prostitutas transexuales a las cuales sirve incidentalmente de proxeneta. El día del cumpleaños de Tina, su último día de trabajo como taxista, Bob cierra la jornada nocturna tomando cerveza y fumando crack con sus amigas. Luego llega al restaurante y duerme todo el día en la cocina.

La mujer al lado mío lee Re-reading Harry Potter. Parece una colección de artículos académicos. La lista de bibliografía al final es extensa. Hoy en clase hablaré del criterio de comparación de series para decidir si una serie converge o diverge. El viernes hablé del método que recurre a utilizar la integral de la función correspondiente. No me parece que sean temas muy iluminadores ni útiles para cerrar un curso de matemáticas que probablemente será el último curso de matemáticas que la mayoría de mis estudiantes tomen en la universidad. De cierta manera contradicen la idea, expresada por el coordinador del curso al principio del semestre, de que el propósito del curso es que los estudiantes se familiaricen con herramientas sin profundizar demasiado en los conceptos subyacentes. Me gustaría poder presentar la convergencia o divergencia de series de una manera divertida, pero creo que ni siquiera yo estoy convencido de su interés a este nivel. Cuando era un estudiante y tomé este curso, esta sección fue una de las más aburridas y desmotivantes del semestre. Sólo hasta un curso de análisis posterior logré apreciar su valor.