La charla salió bien aunque compliqué innecesariamente algunos conceptos. Con el cambio de hora cambian los colores del cielo durante el viaje en tren. Ayer, al atardecer, el cielo degradaba de azul profundo arriba a rojo intenso en el horizonte. No sabía que el cielo pudiera ser de ese color. Algún día quisiera ver la aurora boreal. Durante años pensé que la aurora boreal era una especie de monstruo del lago Ness en forma de espectro sobredimensionado o portal interdimensional, como en His Dark Materials. Todavía no entiendo bien su justificación técnica y los videos que he visto siempre parecen insuficientes a la hora de capturar la visión. Hace poco pensaba, por cierto, en las fotografías espiritistas de principios del siglo veinte, una de mis obsesiones recurrentes. Es por lo menos curioso que una vez dominadas las bases de la tecnología fotográfica surgiera una escuela de fotografía dedicada enteramente a trucar las imágenes fotografiadas para demostrar la existencia de fantasmas.