Compramos velas con olor a toronja en la ferretería, también trampas para hormigas. La temperatura afuera volvió a bajar. Mónica decidió salir a trotar hoy muy temprano. Yo me desperté cuando ya había regresado. Gonta me levantó con emboscada en los pies. Ahora ambos gatos duermen y yo tomo batido de mango con yogurt. Creo que más tarde iremos a cine. Ayer en el tren leí este ensayo de Sergio de la Pava sobre literatura y boxeo como metáforas complementarias de la vida como lucha. Inevitablemente pensé en la última vez que vi a Mauricio en la sala de cuidados intensivos. Ya estaba muy mal pero se suponía que había esperanza. La enfermera me dijo que lo tocara si quería pero no fui capaz. Apenas le pasé la mano por el brazo y luego salí corriendo a buscar a Mónica para que nos salvara.