Terminé de leer The Pale King esta mañana. Tal vez luego diga algo al respecto. Por lo pronto transcribo las notas rápidas que tomaba al cierre de cada capítulo para no perderme. Soñé que Pedro Poitevin escribía una novela y me la enviaba para leerla. Me daba mucha envidia porque tenía “peleas de verdad”. No desayuné. El plan es empatar lo que estamos haciendo con el trabajo de Anand en el contexto diferencial o algo así. Almorcé una milanesa de cerdo con ensalada. Hablé con Laura y Carolina por la tarde. Preparé una sopa de miso con honguitos largos blancos (siempre olvido el nombre) y tofu por la noche. Me gusta, siempre me ha gustado, licuar zanahora en jugo de naranja. Unas niñas secuestradas gritan y lloran en la televisión. El secuestrador (y asesino serial en desarrollo) les dice que son unas malagradecidas. También vimos Modern Family. Simpático.

Algunas lecturas: Íñigo reseña Inside Job, Shantha lee poesía, Lola reseña los libros que lee, Nanda comparte secretos matrimoniales, Vega se burla de quienes escribimos diarios, los mexicanos invaden Wondermark, Henry Sánchez “El Forrest Gump Colombiano” llega a México (aquí entrevista extensa (altamente recomendada)), y Constatación brutal del presente, la novela de Javier Avilés, se podrá comprar en Colombia.