Decían en las noticias que una anciana fue asaltada por un halcón que intentó robarle su perro. Al sentir el ataque, la anciana se lanzó sobre el perro, de alguna raza pequeñaja, y recibió las garras del halcón en su espalda. Gracias al apoyo de los vecinos, fue llevada prontamente a un hospital, donde se recupera mientras un sobrino cuida del perro algo magullado tras sobrevivir al peso de su dueña. Esto pasó a pocas cuadras de mi casa, en la esquina donde cayó un meteorito el año pasado más o menos por esta misma época.