Cuando las personas están muertas no piensan mucho en el futuro por razones obvias que no entraré a discutir acá. El futuro es un asunto que concierne a las personas vivas. Podría decirse incluso que cuando las personas dejan de pensar en el futuro están muertas así parezca que están vivas. A muchas personas las mata el apego al pasado. A otras las mata el cáncer, que es como el pasado encarnado y rabioso. También están quienes mueren en accidentes de tránsito, ahogadas en el mar o en una cuna de una unidad de cuidados intensivos. Casi nadie merece morir pero igual todo el mundo muere. El pasado nunca deja de crecer. El futuro se acaba.