Lorica tiene una biblioteca que nadie visita llena textos escolares viejos y enciclopedias de los años setenta. Más que una biblioteca es una peligrosa sala de cultivo de moho alergénico. Hace un par de meses, un grupo de habitantes del barrio San Pedro bloqueó hasta cancelar, a punta de manifestaciones, el proyecto del alcalde para construir una nueva (y verdadera) biblioteca municipal financiado con un fondo de quinientos millones de pesos dispuestos por el Ministerio de Cultura. Preferían, como si el alcalde pudiera destinar la plata a lo que quisiera, un polideportivo (i.e. una cancha mixta de baloncesto y microfútbol) donde los muchachos “puedan hacer deporte y de paso tener un lugar donde hacer fiestas cuando lo requieran”. Aquí está el artículo al respecto en El Meridiano de Córdoba. Obvio: la historia tiene aristas ocultas. Es evidente que esta no es una manifestación espontánea de un barrio que, de forma inaudita, se opone a una biblioteca en la vecindad. En Lorica no hay manifestaciones espontáneas jamás. Lo que hay detrás es más sencillo, recurrente y triste. El Meridiano lo ofusca (conjeturo intencionalmente) pero está ahí. La oposición a la biblioteca es organizada y probablemente financiada por políticos opuestos al alcalde que esperan ganarse los favores de la comunidad con la promesa (incierta) de un parque en el mismo predio. De ahí el fervor popular. Nada mueve gente como la plata en el bolsillo. El alcalde recula porque no quiere perder votos para su bando en la disputa incluso si la posición contra la biblioteca es minoritaria. El año pasado, en una manifestación similar, un grupo de habitantes de Tuchín, seguidores de un político equis, sabotearon una campaña de vacunación infantil (¡destruyendo las vacunas destinadas para tal fin!) porque la campaña era coordinada por un político de una facción opuesta. El contexto cambia pero el juego siempre es el mismo. La mezquindad política tiene a esa región en la miseria.

Adenda: Aparentemente, el alcalde encontró a última hora un nuevo lote para la biblioteca en otro barrio a las afueras del pueblo, así que el proyecto sigue en pie.