La ruta de la seda es un mercado abierto en línea de sustancias prohibidas y otras delicias basado en una combinación de métodos criptográficos. En la columna de hoy explico a grandes rasgos (i.e., en 1900 carácteres) cómo funciona y por qué es prácticamente imposible identificar a sus administradores, vendedores y compradores ni detectar/registrar las transacciones concretas que se realicen a través de la página. Estas propiedades lo blindan contra procesos judiciales (y de paso evidencian el absurdo de la tal guerra contra las drogas). Algunos enlaces:

  • Página de La ruta de la seda en Wikipedia. (Creo que el enlace que tienen ahí está desactualizado.)
  • La página sólo existe (y es accesible) dentro de Tor.
  • La moneda que utiliza es Bitcoin. La lentitud obligada de sus transacciones la hace ineficiente en casi cualquier otro contexto.
  • El intercambio de información sensible entre vendedores, compradores y administradores se establece bajo el protocolo criptográfico PGP.
  • Este artículo de Nicolas Christin analiza la economía anónima e invisible de La ruta de la seda utilizando la información pública que ofrece la página. Al cierre sugiere estrategias para sabotearla.
  • Página de información sobre DMT en Erowid. El DMT es un portal de acceso a la dimensión de los elfos máquina.