La columna de hoy ahonda en las declaraciones imprecisas que Rodolfo Llinás ofreció la semana pasada sobre “una nueva agua” para entender de qué estaba hablando y contextualizar su aporte. La ciencia no son los resultados sino los procesos para llegar a ellos. Cuando se reportan resultados es crucial explicitar estos procesos y sus limitaciones para distinguirlos de la pseudociencia que abunda. A continuación varios enlaces para complementar la lectura de la columna:

  • La columna fue producto de los reclamos (justos) de Pere Estupinyà en su blog de seguimiento al cubrimiento científico en español. Óscar lo enlazó en Twitter.
  • Mi impresión de los primeros reportes de las declaraciones de Llinás (Estupinya las enlaza casi todas) era que los periodistas no habían entendido de qué hablaba. Pero la entrevista extensa que Yamid Amat le hizo deja claro que Llinás no contribuyó mucho a reducir la confusión.
  • Por si acaso, para que quede claro que esta no es una discusión sobre sus méritos, aquí la lista (de acuerdo a Pubmed) de los artículos científicos de Llinás. Suma trescientos cuarenta.
  • Esta es la página donde Revalesio reporta el estado de sus investigaciones con RNS60. Llinás es mencionado acá.
  • Artículo extenso en The New Scientist (pdf) sobre nanoburbujas, con énfasis en las dificultades físicas para explicar su existencia. Las aplicaciones que propone Revalesio son mencionadas al final.
  • Este es el único artículo (de acuerdo a Pubmed) donde RNS60 es mencionado. Ahí se reporta que contribuye a reducir la inflamación de la glía. Y aquí está el resumen del afiche que presentaron en el congreso de la sociedad para la neurociencia hace un mes.
  • En este artículo reportan los avances en limpieza de lagos con el uso de nanoburbujas.