Llevo un buen rato intentando igualar esto. Es un plato de berenjena con carne de cerdo que comemos en un restaurante en el barrio chino de Toronto cuando vamos. Es un restaurante sencillo con cara de nada especializado en comida de Sichuan. Esta es una foto que Juan Pablo nos tomó ahí. El primer avance significativo en la dirección correcta se debió al descubrimiento de un supermercado chino gigante en el pueblo. Sin berenjenas chinas no hay paraíso. El resto ha sido un ejercicio de ensayo y error no muy sistemático. Todavía hay matices de la salsa que no logro capturar. La receta básica es fácil: se cortan y doran las berenjenas, se marina la carne, se sofríe ajo y ají seco, se incorpora la carne y después la berenjena. Lo decoro con cilantro y cebolla. El gran misterio es cómo marinar la carne. Hay diferentes versiones en línea, algunas mejores que otras. Todavía no sé cómo lograr el sabor dulzón ni cuál es la proporción correcta de salsa de soya y salsa de fríjoles. Algunos sugieren pasta de ají seco al final. En fin, no sé casi nada, pero cada vez que tengo la oportunidad vuelvo a intentar. Hoy la textura del berenjenas era la correcta pero la salsa se sigue sintiendo incompleta. La próxima vez le echaré una cucharada de azúcar y jengibre rayado a ver qué pasa.