Anoche leí Aura, una novela de sesenta páginas que Carlos Fuentes publicó el mismo año que parió La muerte de Artemio Cruz. Luis me dijo advirtió que tenía su culto. Me recordó a La invención de Morel. Podría decirse incluso que es una precuela (¿no intencional?) de La invención de Morel. Pero La invención de Morel está mejor escrita y fue publicada veintidós años antes. Si Aura tuviera cincuenta páginas menos sería un cuento memorable.