Desde hace años recibo por error correos del administrador de un centro comercial en Caracas, Venezuela, donde informa a los locatarios de las novedades y eventualmente publica listas de morosos de las cuotas que, supongo, pagan su salario. Nunca he tenido el coraje para informarle que mi dirección no es la correcta. Creo que lo echaría mucho de menos. Llevamos demasiado tiempos juntos. El correo de hoy dice así:

Buenas tardes, le escribo para informarles que mañana realizaremos la limpieza del tanque y las bombas de aguas negras por lo que cortaremos el agua de 7:00 am a 9:00 am para dar chance a los señores que se sumergen en los mismos.

Mi solidaridad está con esos valientes que se sumergen en tanques de aguas negras para limpiarlos. Es probable que sean colombianos.