Esta tarde escribí un cuaderno de iPython para jugar con números capicúas. La motivación fue este problema propuesto por Cédric Villani en su sección recién inaugurada de juegos matemáticos de Le Monde. (Loable el esfuerzo de Villani por promover personalmente la matemática entre la gente del común, por cierto. Y adorable su uso (francesísimo) de tablero y tiza para presentar y resolver los problemas. Cada vez me cae mejor.)