Laia cumplió diez meses hoy. Pesa ocho punto un kilos y mide sesenta y seis centímetros. Es cortica pero sigue en su curva de crecimiento sin desvíos (un poco por debajo de la media). Este último mes estuvo lleno de progresos y aventuras. Lo que resta del año estaremos tranquilos en la casa. O bueno, tan tranquilos como permite su nivel de actividad, que por estos días es altísimo. Controlarla es casi imposible. Al final de la jornada no doy más. Un progreso liberador reciente es que se aprendió a tomar sola el tetero. Un retroceso angustiante: dejó de comer con entusiasmo y aprendió a escupir la comida no sabemos si por juego o por disgusto (esperamos que sea temporal). Un progreso que requiere atención es su afición a ponerse de pie con ayuda de cualquier apoyo e intentar caminar. Cada día se siente más activa, presente y atenta.