El nuevo método de consumo de fruta de Laia consiste en mandarse un pedazo grande de banano, durazno o ciruela directo contra el ojo para que los nutrientes sean absorbidos por la esclerótica directamente. Aunque arde, es más eficiente.

También ha intentado (por lo pronto sin éxito) usar la nariz para aprovechar la permeabilidad natural de la mucosa pituitaria.