Tengo la impresión de que desde hace un tiempo las posibilidades de maniobrar el curso de la vida se han reducido, como si las variables que determinan la solución ya hubieran sido establecidas y a partir de ese momento todo prosiguiera en piloto automático sin posibilidad alguna de intervención. En parte por eso las aspiraciones propias pierden sentido más allá de mantenerse vivo y en buen estado unos años para poder ver a la hija crecer y despegar.