Esta galería en Flickr es una belleza. No tengo ni idea de cuál es el contexto de esas fotos pero me encantan. Este es el fotógrafo. A veces, cuando miro las fotos que tomo, intento imaginar qué se sentirá verlas cuando ninguna de las personas o lugares que están ahí existan. Intento imaginar que todo ha sido destruido y el único vínculo que me queda con esos mundos y esa gente son las fotos. Hay un cuento de Hemon sobre eso en su primer libro. Creo que ese fue el cuento de Hemon que me conectó con él: un hombre exiliado en Chicago reconoce su vida en Sarajevo entre unas fotos de las ruinas. Hoy toma muy poco tiempo crear ruinas. Una ciudad puede ser barrida de pleno en menos de un mes sin recurrir a nada particularmente drástico. Como sea, a veces pienso eso y no sé si hay que estar triste o aliviado de que algo persista. Qué sería de todos los niños en esa galería. Cuánto de sus vidas todavía nos rodea. O cuán poco.