Protocolos anidados que niegan por diseño la posibilidad de que un mensaje auténtico sea transmitido o recibido. La comunicación sustituida por una simulación en la cual se intercambian cadenas de lenguaje desprovistas de sentido mediante reiteración, simplificación y abuso. El flujo de vacíos satura el medio. Las palabras verdaderas se pierden en el ruido.