Empezamos a meter en cajas los libros. Laia me ayuda a sacar los libros de los estantes y organizarlos. La vida en cajas. Tenemos que filtrar y decidir qué llevamos y qué dejamos. Probablemente tengamos menos espacio allá. No sabemos aún dónde viviremos. El viaje del sábado fue útil pero más que nada nos aclaró cuál es el procedimiento para postularse como arrendatario y qué es lo que no hay que buscar. Ahora tenemos más claridad sobre lo que queremos y apenas doce días para encontrarlo. El miércoles volveremos a Toronto a mirar otros apartamentos más cercanos a lo que nos gustaría tener. Tal vez este año tengamos que resignarnos a algo sub-óptimo en aras de la tranquilidad.