Si es cierto que, como dice Sergio, a nadie le interesan las fotos de los demás, probablemente también es cierto que a nadie le interesan las ideas de los demás. O las palabras. O los demás en general. Muchas personas viven en un mundo (triste) cuyo axioma central es ese. Mi sospecha, sin embargo, es que los demás si le interesan a los demás mucho más de lo que no les interesan o se permitirían reconocer. Y eso incluye en ocasiones las fotos de los demás y hasta las palabras. En especial cuando cada vez estamos todos más lejos y hay poquísimas oportunidades (cuando no ninguna) para compartir un lugar. Todos estos intercambios son formas de conversar.