A mediados de diciembre empecé a leer KL, un tratado sobre la historia de los “campos de concentración” nazis. Es un libro bien escrito pero también pesadísimo, con descripciones minuciosas de todo tipo de barbaridades inimaginables y las maquinarias sociales y políticas que permitieron y promovieron que se dieran. A veces dos páginas me bastan para cerrarlo entre angustiado y desolado. En parte por eso lo leo intermitentemente y he detenido su lectura por varios días seguidos en un par de ocasiones ya. La semana pasada pensé que debería empezar a leer otro libro sobre cualquier otra cosa, ojalá algo más positivo, que me sirviera de contrapeso emocional, y agarré The Invention of Nature, una biografía reciente de Alexander von Humboldt sobre la que había leído una reseña muy elogiosa no sé dónde. Aunque no lo pensé en su momento, el libro sobre Humboldt funciona como un complemento casi perfecto al de los lager pues, entre otras, cuenta la historia un círculo de artistas-científicos-aventureros alemanes alrededor de Goethe que a finales del siglo dieciocho y durante la primera mitad del diecinueve, apenas un siglo largo antes de las atrocidades nazis, se inventaron formas de pensar el mundo desde el asombro (casi enamorado) de percibirlo y explorarlo que determinaron nuestra relación con la naturaleza desde entonces. De cierta forma esos tipos eran todo lo que los nazis no eran (unos humanistas rotundos, absortos ante la belleza de la vida y fascinados con la complejidad y diversidad que los rodeaba) y aún así los nazis los adoptaron como ejemplos de una grandeza de la que se creían herederos y con la que justificaron su aniquilación de millones de personas.

Por ejemplo esto viene del Cosmos de Humboldt:

In maintaining the unity of the human race we also reject the disagreeable assumption of superior and inferior peoples. Some peoples are more pliable, more highly educated and ennobled by intellectual culture, but there are no races which are more noble than others. All are equally entitled to freedom: to freedom which in the state of nature belongs to the individual and which in civilizations belongs as a right to the entire citizenry through political institutions.

(Cita encontrada acá. Y aquí algo sobre la forma como los nazis intentaron reclamar a Humboldt como uno de los suyos.)