Laia está afónica. Ahora se inventaron que lo correcto es decir dizque disfónico y cuando alguien dice por costumbre que está afónico (aunque sea completamente obvio a qué condición se refiere) de inmediato saltan tres o cuatro desde detrás de los matorrales con diccionarios abiertos para señalar el agravio intolerable. Los hay que viven emocionalmente de eso. Es su forma de validarse.