Con la edad se ha vuelto más fácil hacer amigos. Tal vez porque he perdido prevenciones y prejuicios pero también porque muchas de las inseguridades que obstaculizaban las amistades se han disuelto. Ya no me tengo tanto miedo ni me siento tan mal como para creer que no tenga sentido compartirme/exponerme pese a mis (de seguro amplios) defectos. Cuando era joven la mayoría de mis ansiedades estaban relacionadas con el trato con otras personas. Sentía que no tenía recursos para interactuar sin ser rápidamente despreciado (incluso pese a la evidencia). Ahora las principales fuentes de ansiedad son asuntos como la plata, el futuro laboral y la salud. En general me siento más tranquilo y cómodo con mi reflejo: pesa menos.