Varias veces en la última semana he oído hablar a diferentes conocidos del valor de las ideas sobre las personas. Lo dicen para criticar las idolatrías. Yo por el contrario siento que si existe un problema en ese sentido es el opuesto: se sobrevaloran las ideas y se desprecian las personas. El valor de las personas, de cualquiera de ellas, es infinitamente mayor que el de cualquier idea por asegurar o defender y ninguna defensa de ideas justifica despreciar o masacrar a nadie. Porque se sobrevaloran las ideas se exaltan también a quienes las promueven o sostienen. He ahí el error. Las ideas están hechas para ser destruidas, incluida esta.