Mañana se acaba la visita de mi mamá y volvemos a la rutina familiar. Esta vez Laia sí va a notar la ausencia. Hoy estaban jugando y de la nada dijo “Abuelita, no se vaya”. Mi mamá le explicó que tiene que darle remedio a unos niños allá donde ella vive. A mí también me gustaría que se pudiera quedar más tiempo. Ni modos. Alguna vez tendremos que ir a visitarla al pueblo.