Volví a cumplir años. Cada vez se siente menos y se nota más. Esta semana la dolencia era en un pie. Duré tres días cojeando. También tengo la sinusitis, pero esa ya la asumo más como estilo de vida (o tribu urbana) que condición física. Me regalaron de cumpleaños un bolso que hace mucho quería tener. Lo estrené bajo nieve y lluvia con mucho éxito. Ahora necesito un computador que quepa y le haga juego. La vida es un constante antojo de cosas que me duele inmensamente comprar. No tengo el arrojo natural del consumidor de raza.