Laia me dijo que no podía entrar a mi cuarto porque en una caja decía que el papá no podía estar ahí. Le pregunté que quién había dicho eso. Lo dicen las letras, papá, respondió, y señaló la caja otra vez.

El amor a los hijos es un sentimiento que nadie se imagina que tiene adentro sino hasta que se lo encuentra de repente mientras los mira.