No me reconozco aunque sé que sigo adentro. Sostengo el control pero cada día estoy más lejos. No puedo decir con certeza que sé adónde voy. Este cuerpo que me habita ha encontrado la forma de anularme. Ahora hasta la luz resuena. No me deja oírlos con claridad. A veces siento que me tocan. Cada caricia duele.