Oí en el tranvía la historia de una mujer que estudió un doctorado en inglés en la Universidad de Toronto, se graduó hace unos tres años y tras rebuscarse la vida como académica por un par sin mucho éxito decidió ingresar a la academia de policía y ya está a punto de graduarse. Aunque no podrá vivir en Toronto está satisfecha. De hecho dice que es la mejor decisión que ha tomado en su vida. Del doctorado, en cambio, prefiere no hablar.