Últimamente procuro concentrarme en cada día y seguir un proceso sencillo que se inicia conmigo en la cama y termina de la misma forma, ojalá temprano, ojalá sin dolor de cabeza, ojalá mejor de lo que quiera que tengo en el aparato digestivo. Por la noche, antes de acostarme, tomo una píldora de probióticos que me recomendó la doctora. A los bacilos me encomiendo.