Pasamos la tarde en el festival de cómic del pueblo. Lo organizan en la biblioteca central. Entrada libre. Hicimos una fila para que Chester Brown nos firmara su último libro, una recopilación de pasajes bíblicos relacionados con el trabajo sexual. También fuimos a pedirle a Jeff Lemire que nos firmara Essex County, uno de mis libros favoritos. Le di las gracias por la firma y sobre todo por lo que hace en sus historias. También fuimos a saludar a Powerpaola y le pedimos que nos firmara Costuras, el libro que hizo con Alejo. Este fin de semana leí varios cómics: el segundo volumen de Descender, de Lemire y Nguyen; los dos volúmenes finales de MIND MGMT, de Kindt; Patience, de Clowes; y This One Summer, de Jillian y Mariko Tamaki. Mientras Brown me firmaba el libro intentó conversar. Me preguntó qué autores me gustaban. No respondí nada muy articulado. Me puso nervioso que me hablara. Me sentí evaluado y mal preparado. Me pasa mucho cuando termino en una interacción social que no preveía. Al rato llegó Seth y le preguntó si había visto a no sé quién. Cuando Brown se fue Seth tomó su lugar y firmó libros por dos horas. Varias veces pasé junto a su mesa y lo miré un rato. Me intriga mucho Seth: siempre impecable. Es como ver a alguien que viene de otro universo, que está aquí solo temporalmente y por las noches, cuando nadie lo ve, se desintegra con todo y sombrero.