Hablando de Mickey Mouse hace unos días vi una serie de cortos viejos de Mickey con Minnie y Minnie lloraba en por ahí dos de cada tres. Mickey nunca causa el llanto de Minnie, solo es quien debe padecer el genio de ese animalito temperamental que tiene por pareja o prospecto de pareja, jamás es claro. En algunos de los cortos ni siquiera se entiende por qué llora Minnie. Solo llora, pierde el control y Mickey la mira desde la aceptación compasiva de aquel que ha aprendido que que ese es el precio de su amor. Pero lo que más me impactó fue un corto en el que Minnie y su perrita lloraban y lloraban pues unas galletas se les quemaron en el horno y Mickey y Pluto buscaban formas para consolarlas. Finalmente ambos salen corriendo de la casa y vuelven con un regalo. Minnie lo abre es una canasta variada de productos Nabisco. Ante la sorpresa, Minnie abraza a Mickey emocionada y deja ipso facto de llorar.