Algo que quiero que Laia aprenda de la circunstancia particular en la que está creciendo, lejos de nuestras grandes familias de nacimiento, es que la familia se puede expandir por elección y gusto. Que la familia es, de cierta forma y por encima de todo, un grupo de personas que se quieren, se apoyan y avanzan juntas: células amalgamadas con afecto. Esto permite potencialmente encontrar familiares en cualquier parte, adoptarlos y dejarse adoptar.