Leo One River de Wade Davis con la fascinación de encontrar un libro que se siente esencial para la vida y la pena de no haberlo leído antes: sé de su existencia desde hace muchos años. Lo leo y pienso en el mundo en el que vivo y en el mundo del que vengo (mundo como lugar pero también como gente). Me entran nostalgias de pueblos y circunstancias en donde jamás he estado pero que por puro vínculo emocional siento cercanas si no propias. Y las añoro aunque sé que en el momento cuando podría haberlas apreciado no entendía su valor.