Día de trabajo en la casa. Me gusta poder tomar ocasionalmente un día de soledad. Por lo general siento que son productivos. Me ayudan a enfocarme en lo que quiero hacer y cómo organizarlo. En la oficina, entre el tumulto y las reuniones, me cuesta concentrarme y avanzar en los proyectos grandes, donde todavía hay muchos detalles por aclarar.