Empecé a leer A Brief History of Seven Killings en el tranvía junto a Mónica. Leímos las primeras quince páginas juntos, en voz alta. Es salvaje. Me recordó brevemente algunas cosas de Rodrigo Fresán pero después me di cuenta de que la similaridad no era ni la prosa ni el tema sino la situación. Recordé un bus en Barcelona hace muchos años, tal vez subiendo a Gracia, los dos encantados con la lectura de Mantra. Ese lo leímos en voz alta de principio a fin. Ahora que lo pienso también pudo ser el aire acondicionado del tranvía. Este es uno de los pocos con aire acondicionado y eso me recuerda, como pocas cosas, los cómodos buses de Barcelona.