Alguna vez fuimos otros y esos otros que fuimos no recuerdan lo que serán aunque el futuro los contiene enteramente. A través del recuerdo los veo y conjuro. Siento a través de ellos lo que alguna vez sentí y pese a que la distancia es infranqueable todavía puedo entenderlos pues capturan un fragmento de lo que soy. Me pierdo con facilidad en ese juego de reflejos.