Hay un ratón en Sing que consistentemente durante toda la película trata mal a sus compañeros de trama: una banda de cantantes aficionados mayoritariamente de buen espíritu que quieren alcanzar la fama. Al principio lo hace solo con desprecio y burla pero más adelante su comportamiento indirectamente desencadena la desgracia que cierra el segundo tercio de la historia. Y no sé si admirar o incomodarme de que pese a esto nunca recibe su merecido. Incluso después de la desgracia sus compañeros lo aceptan como parte del grupo y hasta el final sus comentarios y actitud prepotente persisten impunemente. Ni un gesto de arrepentimiento. No me quedó claro si su escena final era una forma de indicar que su castigo sería inminente. Un personaje intrigante, en todo caso.