Llevo un par de días trabajando a ratos en una presentación sobre representación de datos en análisis exploratorio (métodos de descomposición, reducción de dimensiones o simples cambios de perspectiva (como la transformación al dominio de frecuencia de una señal) que definitivamente no merecería tanto tiempo, pero me entretengo fácil y mientras escribo el código se me ocurren ideas y preguntas que si no expanden la presentación (que debe ser breve) por lo menos sí expanden la excursión alrededor, lo que a su vez me lleva a entender mejor cuál es el punto de lo que quiero decir. A dos años más épsilon de iniciar mi carrera (uso esta palabra con especial incomodidad pues me conozco y sé que se irá como vino) como programador dentro de la línea de análisis e ingeniería de datos me siento bastante cómodo, por fin, con el oficio. Tanto así que no me parece descabellado hablar de lo (poco) que he aprendido con otras personas. No dejo de sentirme inadecuado y lleno de agujeros conceptuales, pero al menos ahora tengo mayor claridad sobre lo que no sé y, más importante, lo que saben los demás.