Estoy leyendo East of West, una serie de cómics escritos por Jonathan Hickman con dibujos de Nick Dragotta que me tiene completamente fascinado. A Hickman me lo había encontrado antes en The Manhattan Projects y más recientemente en The Black Monday Murders. Este último es probablemente el más intrigante, pero todos mezclan oscurantismo con realidades alternativas y fantasía. East of West es, de lejos, el más elaborado de los tres: una narración extensa con varios arcos interconectados que siguen la erupción del Apocalipsis en una Norteamérica futurista fragmentada desde la guerra civil (y por ende (?) culturalmente congelada en las divisiones sociales esenciales de ese entonces). Lo que hace Hickman es agresivo y ambicioso. Para mi gusto es descrestante. Me imagino que algo así se debía sentir leyendo Métal Hurlant en 1974.