Renuncié a mi trabajo. Estuve ahí por dos años y tres meses. Fue una buena escuela donde fui tratado muy bien en general y, para mi sorpresa. bastante valorado. Me deja, además, un grupo de buenos amigos que espero poder seguir cultivando aunque dejemos de vernos con tanta frecuencia. A principios de marzo empezaré a trabajar armando modelos en un contexto bien distinto, más cercano a las aplicaciones más comunes del aprendizaje estadístico. A ver cómo me va con esos nuevos retos.