La vida es cada vez más pequeña, más concentrada en un núcleo reducido de rutinas, con poca variación y pocas sorpresas. Esto es parcialmente intencional: un psiquiatra me recomendó acolchonarme a punta de estructuras así que en esas estoy. No me aburro, que es lo importante. Sigo bajo de lecturas (pocas cosas me llaman la atención) pero bastante entregado al trabajo más que todo porque me entretiene. Es una fuente fácil de satisfacción y distracción.