Creo que es en ese libro How To Be Happy de Elenor Davis (que de paso recomiendo con entusiasmo furioso) donde proponen elegir una historia y escribirla muchas veces, cada vez mejor, cada vez con más profundidad y sentido de lo que es importante, cada vez con personajes más cuidados, cada vez con palabras más apropiadas. Davis lo dice más bonito. No sé cuál sería la historia que elegiría. Pero hace tiempo que tengo una que me da vueltas y de tanto rondarme me intimida por completo. No sé qué hacer con ella. Ni siquiera me atrevo a explorarla por miedo a que me sepa presente, a que me vea y me vea (tan poco, tan roto) al mirarla. En eso se parece al amor.