Ayer Laia cumplió cinco años. Hicimos una fiesta con sus amigos en la academia de circo del barrio. Allá corrieron, saltaron, se mecieron en trapecios y organizaron una batalla campal de sables hechos con globos. Después fuimos al parque a jugar en las fuentes de agua y finalmente cerramos la tarde en la casa de unos amigos comiendo hamburguesas. Día largo. Laia estaba feliz.