1.

Hoy sábado transmito desde el conservatorio, donde la niña tiene clase de piano a las nueve y media de la mañana con una señora nacida en Ucrania antes de que todo lo que damos por obvio fuera concebible y emigrada a Canadá ya más mayor vía Chile, por donde su familia pasó pero tuvo que salir, de nuevo, huyendo. Ahora vive en London, Ontario, y viene los fines de semana a la ciudad a dictar clases. Una expatriada en el sentido estricto de la palabra, no como esos niños gringos que se van a Europa a montar guetos falsos alrededor de bares anglofílicos donde puedan sentir falsas nostalgias por algo que jamás han perdido.

Es una buena cafetería esta y supongo que entre semana, sin el tumulto, puede ser todavía mejor. Sirven el café con leche en vasos gigantes de vidrio de Ikea y tienen unos croasanes con jamón y queso que entran lo más de bien a esta hora (aunque como ando de dieta debo abstenerme). Si alguna vez me dedico a la independencia laboral este podría ser uno de mis despachos ocasionales junto a la biblioteca central en Yonge y Bloor y tal vez un par de cafeterías de Leslieville.

Aunque en realidad tengo pocas ganas de independencia. Los equipos de trabajo me divierten. Soy un ronin gregario.

2.

Me contaron que llegó una amenaza de matanza a un colegio cerca de la casa, el que nos correspondería por zona. Naturalmente, todo el mundo en el barrio quedó muy asustado porque se supone que esas cosas no pasan acá: son de esa gente del sur. Total es que duraron dos días en estado de alarma y creo que hasta tuvieron un día de receso preventivo y otro con el colegio acordonado por policías. Finalmente ayer las noticias reportaron que fue arrestado un sospechoso. No aclararon, eso sí, cómo estaba relacionado con la amenaza. Ayer también llegó otra amenaza por carta a otro colegio cercano, esta vez al occidente de la casa. Algún bromista de mal gusto detrás, me imagino. Ojalá que lo agarren pronto.

3.

Mañana andan en Catalunya de referendo independentista. Algunos amigos allá están preocupados. Es una situación complicada. Mucho menos clara de lo que la hacen parecer muchos comentaristas y además pésimamente manejada por los políticos mezquinos enfrentados en el trasfondo. La manipulación cunde. Ojalá que no termine en desastre. Parece que muchos quisieran eso para ser validados. Guillem Martínez ha escrito una serie de artículos diarios sobre el procés para Contexto y Acción que son de lo más afilado que he leído al respecto. Aquí el de ayer.