Resultó que este fin de semana es acción de gracias así que el lunes no trabajo. Tal vez debería hacer pausas del diario los fines de semana para ver si la pausa contribuye así sea mínimamente a mejorar el contenido aunque no creo que haya redención por ese lado. El diario sirve para reconocer un vacío (¿una incapacidad?) y permitirle ser. No sé si para eso esté pero sin duda cumple ese servicio. Me recuerdo que esto que armo a retazos acá es un espacio para el contacto distante, a veces a través del tiempo, con personas que me inventan. No es un diario en la norma en tanto que no es un compendio de intimidades reseńadas periódicamente sino más bien un intento de crear y sostener una conversación así sea falsa. Sobre todo por la costumbre, por la nostalgia de las voces que alguna vez contuvo, pues ya casi todas se han ido. De pronto nunca estamos de veras acá. Pero entonces no sé dónde estamos.