No sé cómo será el próximo año. No tengo mayor expectativa al respecto. Mucho menos propósitos. Seguro que todo irá bien.

Ando cansado y desanimado la última semana. Mañana hay una celebración navideña en la oficina. A la fiesta propiamente dicha del sábado no iré. Me da ansiedad el tumulto. No lo llevo bien aunque me caigan bien los compañeros.

Cierro este año satisfecho. Tuve algunos meses muy difíciles en lo emocional pero poco a poco con esfuerzo (y el apoyo y cariño de la pandilla) he restablecido (hasta donde se puede) el equilibrio que necesito para sentirme cómodo. Tengo que seguir trabajando en eso. Cuando me descuido me derrumba.

Todavía no decidimos qué prepararemos de navidad. Regalos ya hay bajo el árbol.