Unos vecinos nos invitaron a una celebración de año nuevo mañana así que compramos una bolsada de quesos para compartir.

También fuimos a una tienda de gafas y compramos gafas para los dos. Las mías están bastante magulladas y las de M. necesitan actualización óptica.

Después pasamos por la librería del barrio y compré los cuentos completos de Vonnegut. Más que nada para leer los relacionados con la guerra. También encargué un libro sobre caníbales.

De camino a la cafetería a aprovisionarnos de grano tostado (llevábamos tres días sin café al desayuno) pasamos por una tienda de bebé y le compramos no sé cuántos mamelucos al hermano recién nacido de la mejor amiga de L.

Ahora en la casa, después de almorzar en un bar, reposamos del arrebato consumista. Hiela afuera.